sábado, 6 de diciembre de 2025

Te tengo.

Ahí,
en ese lugar
que había perdido,
bajo sábanas y risas,
donde la sangre hizo amistad
y los ojos hicieron hermanos…
Ahí vino
la de la guadaña
a arrebatármelo todo.

Donde no había filtro,
donde la verdad sin miedos y
sin vergüenza era
el paraíso,
eso,
eso me robaron.

Y de repente
cuando tú caminas
tan tranquilo,
sin miedo,
encuentras unos ojos amigos,
sonrisa que devuelve sonrisa,
años que vuelven.

Y ahora,
sin saber cómo,
disfruto contigo de perder filtros,
secretos que son tesoros (como tú),
de no saber
como es más fácil hablar
contigo que conmigo.

No puedo regalarte nada
que sea mejor que nuestras miradas,
que sepas que soy un desastre y
me mires con ese cariño,
ser ,
no ser,
ser iguales.

Cada segundo a tu lado
para mí es saber vivir,
no imaginas lo bonito
que es saber que
te tengo.

martes, 25 de marzo de 2025

Monstruos.

Cuando era pequeño 
escondía los monstruos 
en el armario, 
los miedos bajo la cama, 
me engañaba 
pensando que ellos eran 
los que se ocultaban 
como si tuviera sentido 
no presentarse 
ante aquel niño 
que le temía 
hasta su sombra. 

Cuando te haces adulto, 
los monstruos aparecen 
en todos los rincones, 
por desgracia 
no tienen grandes ojos 
y colmillos afilados... 
ellos se disfrazan 
de agujas de reloj 
que pasan demasiado rápido, 
tienen ojos familiares 
y voces 
que ya no suenan. 

Los monstruos 
cogen la forma 
de lo que más querías 
y que ya nunca volverá, 
el miedo ya no está debajo 
de donde duermes 
sino dentro de ti 
y de tus sueños. 

De pequeño 
miras bajo tu cama 
para cerciorarte 
que no hay nada 
y ahora lo haría rezando 
para que estuvierais 
Vosotros ahí, 
que salierais 
y me abrazarais una vez más.

viernes, 7 de marzo de 2025

El Banco.

Buscaba atracar el banco
de aquel parque
donde tantos momentos compartimos,
con los pies en el asiento
como nuestro mayor acto de rebeldía.

Buscaba hacerlo pedazos
con un hacha
o a mordiscos
como las pipas
que nos acompañaban
y llenaban el suelo.
Para al llegar allí
ver que ya no estaba…
y tú ya nunca lo harás.